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OBRA

Flotaciones Voluntarias
(2024 – en proceso)

Nuestros cuerpos se repiten a diario para ocultar la inevitable mutación que nos es propia.
Permanecer, como mecanismo de supervivencia.
Compartirse es un acto heroico, chorrearnos fuera de nuestro entendimiento, tocar otra orilla.
Los bordes húmedos nos ablandan.
¿Qué sucede con lo que se interrumpe, lo que se desvía, lo que se insinúa, lo que no llega nunca aparecer?
Lo erótico de existir es que cerca y lejos se necesiten.
Los ojos buscan donde descansar. Recogen sin querer los pedazos que se desprenden.
Como pueden. Los guardan. Quieren cuidarlos.
Los límites son muy finitos. Lo abrupto y lo sutil a veces saben encontrarse.
Lo que no se deja agarrar puede hacerse carne.
Lo que se asienta también puede diluirse.